La estética
El término estética (del griego αἰσθητική [aisthetikê],
‘sensación’, ‘percepción’, y este de αἴσθησις [aísthesis],
‘sensación’, ‘sensibilidad’, e -ικά [-icá],
‘relativo a’) tiene diferentes acepciones. En el lenguaje coloquial denota en
general lo bello, y en la filosofía tiene
diversas definiciones: por un lado es la rama que tiene por objeto el estudio
de la esencia y la percepción de la belleza,
por otro lado puede referirse al campo de la teoría del arte, y finalmente puede
significar el estudio de la percepción
en general, sea sensorial o entendida de manera más amplia. Estos campos de
investigación pueden coincidir, pero no es necesario.
En cuanto a la primera
acepción, la estética estudia las razones y las emociones
estéticas, así como las diferentes formas del arte. La Estética, así definida,
es el dominio de la filosofía que estudia el arte y sus cualidades, tales como
la belleza, lo eminente, lo feo o la disonancia,
desde que en 1750 (en su primera edición) y 1758 (segunda edición publicada) Alexander Gottlieb Baumgarten usara la palabra «estética» como ‘ciencia de lo bello, misma a la
que se agrega un estudio de la esencia del arte, de las relaciones de ésta con
la belleza y los demás valores’. Algunos autores han pretendido sustituirla
por otra denominación: calología, que atendiendo a su etimología significa
ciencia de lo bello (kalos, ‘bello’).
La estética es la rama
filosófica que estudia e investiga el origen del sentimiento puro y su
manifestación, que es el arte, según asienta Immanuel Kant en su Crítica del juicio. Se puede decir que es
la ciencia cuyo objeto primordial es la reflexión sobre los problemas del arte.
Si la estética es la
reflexión filosófica sobre el arte, uno de sus problemas será el valor que se
contiene en el arte; y aunque un variado número de ciencias puedan ocuparse de
la obra de arte, solo la Estética analiza filosóficamente los valores que en
ella están contenidos.
Bibliografía: